¿Desde dónde?
Hace días que me ronda en la mente la pregunta: – ¿Desde dónde es el lugar correcto? Me refiero a ese lugar cuidado, de respeto para mí y para el otro. Me escucho, me siento, percibo fuera, me detengo, observo, reflexiono: ¿acciono o reacciono? Me pregunto si, cuando acciono, desde dónde hago lo que hago. ¿Por qué lo hago? ¿Para qué lo hago? ¿Quién mueve la acción? ¿Yo? ¿Son las circunstancias? ¿O es una reacción visceral sin reflexión previa? A veces he tenido la certeza de que no era un yo individualizado en verdad, sino un yo influenciado por mis circunstancias: aquí y ahora podrían bien ser la preocupación por pagar todas las facturas del mes, la responsabilidad de ejecutar bien mi trabajo sin olvidarme de las fechas de entrega, los términos en el calendario y otros quehaceres. También, por supuesto, el bienestar de mis hijos: que no les falte mi presencia y atención, mientras hago malabares entre el ordenador —que es una fuente de tentación para mí porque se ha convertido en un lu...